Si me dieran a elegir, cual para fuese la ciudad del Bicentenario, elegiría sin dudar a Ciudad Juárez, es el ejemplo más claro del como en México la Revolución y la Independencia fueron totalmente centralizados y en las fronteras sur y norte no llegaron.
Chiapas caso aparte, pero Ciudad Juárez debería de estar en el diccionario como ejemplo de impunidad, ingobernabilidad y violencia. En la última década cerca de 1000 mujeres son reportadas como muertas o desaparecidas y la cifra de muertes relacionadas al narcotráfico son de cerca de 10,000.
Pero que hace el gobierno, bueno el gobierno hace lo que mejor sabe hacer, irse a parar al lugar de los hechos y desechos, con un discurso apológico de cómo han reducido la criminalidad y como se han resuelto los casos de las muertas de Juárez.
Casos en la que hay casi el mismo número de victimarios como de víctimas, ¿Qué?, existen averiguaciones previas, investigaciones, denuncias, demandas y más procesos jurídicos, que indican que lo que en un inicio parecían muertes seriales, son en verdad, cientos de casos aislados unos de otros, donde el verdadero homicida es la impunidad e inseguridad.
Impunidad que animaba a los delincuentes a simplemente ir a alguna maquiladora, norteamericana explotadora de indígenas que buscaron una oportunidad en EU y solo llegaron a la frontera, ir a estas industrias y esperar elegir una víctima, perseguirla, violarla, asesinarla. Todo esto sin alguna respuesta por parte de las autoridades, fueron las organizaciones civiles no lucrativas, las que lucharon casi la misma década que estos hechos azotaron la ciudad, para al menos conseguir una limosna de justicia, y poder encarcelar a cerca de 400 presuntos asesinos, violadores y raptores.
Al parecer estos asesinatos han venido a menos, pero no es por la baja en la criminalidad en Juárez, es por la nueva violencia venida a la ciudad fronteriza, la que era y tal vez todavía sea un importante puente de cruce de la droga mexicana hacia Estados Unidos, ahora es un ciudad sitiado por militares y narcos, una ciudad de guerra, la ciudad más violenta del mundo, donde una muerte más de una mujer ya no importa, es otra cifra en el narcoterrorismo.
La aparente justicia sobre las muertas de Juárez y la disminución de estos homicidios, no es más que la mutación de los femicidios a los narco-homicidios, ahora no solo mueren mujeres y niñas, ahora todos mueren, las muertes ya no se dan en el desierto, ahora van a las escuelas, antros y casas a matar.
Justicia en Juárez, es cosa que suena más utópico que la democracia mexicana.
Chiapas caso aparte, pero Ciudad Juárez debería de estar en el diccionario como ejemplo de impunidad, ingobernabilidad y violencia. En la última década cerca de 1000 mujeres son reportadas como muertas o desaparecidas y la cifra de muertes relacionadas al narcotráfico son de cerca de 10,000.
Pero que hace el gobierno, bueno el gobierno hace lo que mejor sabe hacer, irse a parar al lugar de los hechos y desechos, con un discurso apológico de cómo han reducido la criminalidad y como se han resuelto los casos de las muertas de Juárez.
Casos en la que hay casi el mismo número de victimarios como de víctimas, ¿Qué?, existen averiguaciones previas, investigaciones, denuncias, demandas y más procesos jurídicos, que indican que lo que en un inicio parecían muertes seriales, son en verdad, cientos de casos aislados unos de otros, donde el verdadero homicida es la impunidad e inseguridad.
Impunidad que animaba a los delincuentes a simplemente ir a alguna maquiladora, norteamericana explotadora de indígenas que buscaron una oportunidad en EU y solo llegaron a la frontera, ir a estas industrias y esperar elegir una víctima, perseguirla, violarla, asesinarla. Todo esto sin alguna respuesta por parte de las autoridades, fueron las organizaciones civiles no lucrativas, las que lucharon casi la misma década que estos hechos azotaron la ciudad, para al menos conseguir una limosna de justicia, y poder encarcelar a cerca de 400 presuntos asesinos, violadores y raptores.
Al parecer estos asesinatos han venido a menos, pero no es por la baja en la criminalidad en Juárez, es por la nueva violencia venida a la ciudad fronteriza, la que era y tal vez todavía sea un importante puente de cruce de la droga mexicana hacia Estados Unidos, ahora es un ciudad sitiado por militares y narcos, una ciudad de guerra, la ciudad más violenta del mundo, donde una muerte más de una mujer ya no importa, es otra cifra en el narcoterrorismo.
La aparente justicia sobre las muertas de Juárez y la disminución de estos homicidios, no es más que la mutación de los femicidios a los narco-homicidios, ahora no solo mueren mujeres y niñas, ahora todos mueren, las muertes ya no se dan en el desierto, ahora van a las escuelas, antros y casas a matar.
Justicia en Juárez, es cosa que suena más utópico que la democracia mexicana.
BIEN!, AHORA QUE HAY CON LOS REPORTEROS DESAPARECIDOS (SECUESTRADOS)? POR QUE COINCIDE LA FRONTERA NORTE CON TODO ESTE TERRORISMO, CREES QUE BASADOS EN ELLOS LOS LEGISLADORES "GRINGOS" VEAN A LA SB1070 COMO UN ANTI-MEXIRRORISMO? AUN ASÍ, LA VERGONZOSA ESCENA NACIONAL SE A CUBIERTO DE RACISMO PURO, O DE PURO RACISMO. SI NO SON MUJERES, SON PROFESIONISTAS, COMUNICADORES, O SIMPLEMENTE ALGUIEN QUE DESEA COMER, SI TU FUERAS HOY EL PRESIDENTE, QUE ESTARÍAS HACIENDO AHORA, FRENTE A ESTE PANORAMA NACIONAL?... ÉXITO EN TU REFLEXIÓN ESPERO VERLA PRONTO.
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