En definitiva el mundo no se acabara en el 2012, si así lo disponen los dioses mayas, pero será el año político más importante del nuevo milenio, aún más importante que el 2000 y su “cambio”, así entrecomillado porque está muy entredicho. Hoy 2010, está muy olvidado el verdadero significado de la revolución e independencia, vemos celebraciones icónicas, donde celebramos moneditas y billetes, y héroes hechos de papel, nadie celebra el liberalismo de Madero y Flores Magón, la fuerza campesina de nuestra tierra de Zapata, la fuerza obrera de un personaje algo controvertido como Obregón, la sed de libertad de Morelos e Hidalgo, el sacrificio de Josefa Ortiz que sabia que moriría pero lo hace por una patria, todo eso se ha olvidado y lo único que se celebran son héroes de monedas, y personajes que nos dieron patria y libertad, democracia y justicia.
México hoy sufre de una de sus peores crisis, no solo económicas, sino sociales, políticas y hasta culturales. Infinidad de factores externos e internos provocaron esta crisis, el déficit presupuestario que se arrastra desde López Portillo y de la Madrid, que ha provocado un endeudamiento acelerado del país, hasta la dependencia exportadora a Estados Unidos, la petrolización de la Economía, y el narcotráfico, que ahora es hasta nombrado narcoterrorismo y ataca con coches bombas y granadas, claro todas estas compradas en una miscelánea como la que hay en cada esquina de Atlacomulco, pero en lugar de cervezas y refrescos, hay armas de casi toda especie, que gracias a una estúpida segunda enmienda, le da derecho a las estadounidenses de comprar y vender armas como si fueran un mueble más en su casa.
Pero eso es a lo que se enfrentaran los pretendientes a la silla que ahora ocupa Calderón y su monumental fracaso, lo primordial, será subsanar el arruinado modelo neoliberal o con las ruinas del estado benefactor reconstruir un México apoyado en lo social, pero cuál es la solución verdadera, ósea, a largo plazo. El mercado mexicano es eficiente, pero muy influenciado por la economía estadounidense, si este mercado mexicano se reforzara por el mercado interno, se promoviera la producción nacional, fomentando, en verdad, la pequeña y mediana empresa mexicana. el mercado hará el resto, se expandirá la oferta. Si la política energética se enfocara en los nuevos combustibles y los subsidios petroleros se transfirieran al subsidio de energías alternas y sustentables no estaríamos a disposición de un mercado especulador petrolero. Así la inflación dejara de depender de cuanto aumenta la gasolina.
Esto combinado con una estructura social mejorada, donde el Estado se convierta en un dador de seguridad tanto publica, jurídica y social, esto más una política de empleo conveniente, este, el punto social primordial, por eso es conveniente expandir el mercado interno y olvidarse por un momento del coloso imperial estadounidense.
La inversión social en educación y salud, serán primordiales, pero al ser inversiones a largo plazo, se convertirán en asuntos sociales y populistas meramente, sin olvidar que son necesarias para cada mexicano, ya que se asegurara trabajo pero no calidad de vida. La educación es necesaria y una educación pública y universal es una de las mejores inversiones que puedan hacerse, aunque los resultados tarden de 5 a 10 años, pero sin duda si se invierte el presupuesto de modo inteligente, los resultados siempre se darán, la salud pública no debe de volverse un gorroso tramite, debe de ser como su nombre seguridad social, pero donde queda todo el presupuesto, en sueldos gigantescos, en jueces costosos, en institutos electorales ineficientes y que particularmente desconfió bastante de ellos, en supercarreteras que solo benefician a la gente que tiene para pagar sus cuotas, los mexicanos somos todos, no solo los que tienen una auto y viven en zonas residenciales bonitas, un mexicano es el indígena, el obrero, el maestro, el estudiante, y todos necesitamos de un estado que nos de las oportunidades necesarias para sobrevivir y subsistir, de lo resto nos encargamos nosotros.
Políticamente y social, estas serían las soluciones pero para nada serán fáciles ni mucho menos, para esto se necesitaran eliminar intereses por el poder, tanto internos como externos, y el narcotráfico mexicano que ahora es la segunda mafia más poderosa del mundo, no se solucionara con empleo ni con políticas sociales, y mucho menos con el ejército, este problema recae en una verdadera estrategia para combatirlo, pegando donde más les duele, en sus ganancias, en el lavado de dinero y en la compra-venta de armas, si la frontera norte sigue abierta al mercado negro de armas, y la guerra contra el narco no se vuelve una guerra inteligente, investigando y luchando contra los paraísos bancarios y fiscales mexicanos, que les dan chance hasta a los chinos venir a hacer lavado de dinero.
Pero para todo esto todavía faltan 2 años, mientras nos podemos entretener con más partidos de futbol y vivir encerrados en nuestras casas por el temor al crimen, y disfrutemos de nuestras calles nuevas (ironía), todavía no entiendo como todas las promesas de gobierno son o carreteras o calles.
México hoy sufre de una de sus peores crisis, no solo económicas, sino sociales, políticas y hasta culturales. Infinidad de factores externos e internos provocaron esta crisis, el déficit presupuestario que se arrastra desde López Portillo y de la Madrid, que ha provocado un endeudamiento acelerado del país, hasta la dependencia exportadora a Estados Unidos, la petrolización de la Economía, y el narcotráfico, que ahora es hasta nombrado narcoterrorismo y ataca con coches bombas y granadas, claro todas estas compradas en una miscelánea como la que hay en cada esquina de Atlacomulco, pero en lugar de cervezas y refrescos, hay armas de casi toda especie, que gracias a una estúpida segunda enmienda, le da derecho a las estadounidenses de comprar y vender armas como si fueran un mueble más en su casa.
Pero eso es a lo que se enfrentaran los pretendientes a la silla que ahora ocupa Calderón y su monumental fracaso, lo primordial, será subsanar el arruinado modelo neoliberal o con las ruinas del estado benefactor reconstruir un México apoyado en lo social, pero cuál es la solución verdadera, ósea, a largo plazo. El mercado mexicano es eficiente, pero muy influenciado por la economía estadounidense, si este mercado mexicano se reforzara por el mercado interno, se promoviera la producción nacional, fomentando, en verdad, la pequeña y mediana empresa mexicana. el mercado hará el resto, se expandirá la oferta. Si la política energética se enfocara en los nuevos combustibles y los subsidios petroleros se transfirieran al subsidio de energías alternas y sustentables no estaríamos a disposición de un mercado especulador petrolero. Así la inflación dejara de depender de cuanto aumenta la gasolina.
Esto combinado con una estructura social mejorada, donde el Estado se convierta en un dador de seguridad tanto publica, jurídica y social, esto más una política de empleo conveniente, este, el punto social primordial, por eso es conveniente expandir el mercado interno y olvidarse por un momento del coloso imperial estadounidense.
La inversión social en educación y salud, serán primordiales, pero al ser inversiones a largo plazo, se convertirán en asuntos sociales y populistas meramente, sin olvidar que son necesarias para cada mexicano, ya que se asegurara trabajo pero no calidad de vida. La educación es necesaria y una educación pública y universal es una de las mejores inversiones que puedan hacerse, aunque los resultados tarden de 5 a 10 años, pero sin duda si se invierte el presupuesto de modo inteligente, los resultados siempre se darán, la salud pública no debe de volverse un gorroso tramite, debe de ser como su nombre seguridad social, pero donde queda todo el presupuesto, en sueldos gigantescos, en jueces costosos, en institutos electorales ineficientes y que particularmente desconfió bastante de ellos, en supercarreteras que solo benefician a la gente que tiene para pagar sus cuotas, los mexicanos somos todos, no solo los que tienen una auto y viven en zonas residenciales bonitas, un mexicano es el indígena, el obrero, el maestro, el estudiante, y todos necesitamos de un estado que nos de las oportunidades necesarias para sobrevivir y subsistir, de lo resto nos encargamos nosotros.
Políticamente y social, estas serían las soluciones pero para nada serán fáciles ni mucho menos, para esto se necesitaran eliminar intereses por el poder, tanto internos como externos, y el narcotráfico mexicano que ahora es la segunda mafia más poderosa del mundo, no se solucionara con empleo ni con políticas sociales, y mucho menos con el ejército, este problema recae en una verdadera estrategia para combatirlo, pegando donde más les duele, en sus ganancias, en el lavado de dinero y en la compra-venta de armas, si la frontera norte sigue abierta al mercado negro de armas, y la guerra contra el narco no se vuelve una guerra inteligente, investigando y luchando contra los paraísos bancarios y fiscales mexicanos, que les dan chance hasta a los chinos venir a hacer lavado de dinero.
Pero para todo esto todavía faltan 2 años, mientras nos podemos entretener con más partidos de futbol y vivir encerrados en nuestras casas por el temor al crimen, y disfrutemos de nuestras calles nuevas (ironía), todavía no entiendo como todas las promesas de gobierno son o carreteras o calles.